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martes, 9 de diciembre de 2008

ESTUDIANTE CARLOS ARTURO HERRERA GALVÁN. FUENTES CONSULTADAS

REFERENCIA 1

Acinas, Juan R. e Iglesias, Gregario (1996). “Muelles de hierro del siglo XIX. El muelle-embarcadero de hierro del puerto de la Coruña”, en Actas del Primer Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Madrid, 19-21 septiembre 1996, eds. A. de las Casas, S. Huerta, E. Rabasa, Madrid: I. Juan de Herrera, CEHOPU.

  • Tipo de calidad de la fuente

Artículo especializado acerca de elementos estructurales que favorecieron la navegación del siglo XIX.


  • Localización

Texto personal.

  • Utilidad en la investigación

Conocer algunos elementos estructurales que contribuyeron a la navegación del siglo XIX.


REFERENCIA 2

Guzmán Lanfranco, Edmundo (2007). “Preponderancia del poder marítimo”, en Revista de Marina, Núm. 3, Armada de Chile, Valparaíso.

  • Tipo de calidad de la fuente
    Artículo especializado sobre el desarrollo de las grandes potencias marítimas, particularmente de los siglos XVIII y XIX.


  • Localización
    Texto personal.

  • Utilidad en la investigación
    Conocer algunos elementos que permiten ubicar a Inglaterra como una potencia marítima durante los siglos XVIII y XIX.

REFERENCIA 3

Noëlle Bourguet, Marie. "El explorador".

  • Tipo de calidad de la fuente

Texto acerca de la concepción de lo que es un explorador.

  • Localización

Documento proporcionado por el profesor Octavio Campuzano para la materia Cultura Científica y Humanística II, impartida durante el semestre 2008 - II, en el plantel San Lorenzo Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

  • Utilidad en la investigación


Reflexionar en torno a la noción de explorador.

REFERENCIA 4

Visita al Museo Histórico Naval de la Ciudad de México, realizada el 6 de diciembre de 2008.

  • Tipo de calidad de la fuente

Observación del material expuesto en el museo

  • Localización

El museo se localiza en el cuarto piso del Palacio Postal (entre la esquina que forma la calle de Tacuba y la Av. Eje Central, en el Centro Histórico de la Ciudad de México).

  • Utilidad en la investigación

Observación y confirmación de documentos relacionados con el subtema elegido.

ESTUDIANTE CARLOS ARTURO HERRERA GALVÁN. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN.

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE LA CIUDAD DE MÉXICO
PLANTEL SAN LORENZO TEZONCO
SEMESTRE 2008 - II

Materia:
Cultura Científica y Humanística II

Profesor:
Octavio Campuzano


Equipo - Temática:
Navegación de los siglos XVIII y XIX


Estudiante:
CARLOS ARTURO HERRERA GALVÁN


Matrícula:
05 – 003 – 3202


Subtema:
LAS GRANDES POTENCIAS MARÍTIMAS DE LOS SIGLOS XVIII Y XIX, EL CASO DE INGLATERRA, Y ALGUNOS ELEMENTOS ESTRUCTURALES QUE CONTRIBUYERON A LA NAVEGACIÓN



Preguntas:
  1. ¿Por qué el ser humano decidió navegar y desarrollar los instrumentos para la navegación?
  2. ¿Qué podemos entender por ser un explorador?
  3. ¿Qué elementos estructurales contribuyeron a la navegación de los siglos XVIII y XIX?
  4. ¿Qué elementos nos permiten distinguir a Inglaterra como una de las potencias marítimas de los siglos XVIII y XIX?

Inglaterra como potencia marítima en los siglos XVIII y XIX


Las razones que impulsaron a nacionaes como España, Portugal, Francia, Holanda e Inglaterra a alcanzar la categoría de potencias oceánicas fueron algo más que la simple necesidad de ir al mar, es decir, algo más que ser un explorador.


Las luchas europeas se mostraban fácilmente; nebulosos feudalismos regionales se colocaban progresivamente bajo el dominio de señores y reyes, una creciente clase mercantilista presionaba por una protección más centralizada favorable al comercio e industria.


Éstas y muchas otras fuerzas de pensamiento y actividad de reciente creación, entre las cuales figuraba la perenne necesidad de establecer más impuestos, se combinaron para empujar a los reinos del litoral atlántico hacia los mares.


Así se dejó listo el terreno para las luchas por el dominio inglés del mar, y por las vacilaciones rítmicas entre el poder terrestre y el marítimo.


Gran parte de la historia de Inglaterra se basa precisamente en el poder naval.


Si estamos de acuerdo que el Mediterráneo dio lugar al nacimiento del poder naval inglés, entonces debemos considerar que las guerras inglesas contra Francia le dieron estado de adultez. El poder inglés estaba en cualquier lugar a donde pudieran llegar sus buques, hasta que progresivamente una nueva potencia marítima hizo su aparición: Estados Unidos de América (pero tal prevalencia se dará en el siglo XX).


Decía el filósofo y político inglés Francis Bacon (1561-1626): "El que domine el mar tiene gran libertad de acción, y puede hacer la guerra en la mejor forma que le parezca". Y eso fue lo que Inglaterra hizo durante buena parte de los siglos XVIII y XIX.



Fuente:


Guzmán Lanfranco, Edmundo (2007). “Preponderancia del poder marítimo”, en Revista de Marina, Núm. 3, Armada de Chile, Valparaíso.



Elaboró:


Carlos Arturo Herrera Galván

Construcciones para los barcos. El muelle - embarcadero de hierro del siglo XIX

En el siglo XIX surge una tipología de tipo de muelle específico, a la que se comienza a denominar como muelle - embarcadero de hierro.
Surge como respuesta a las nuevas necesidades de la explotación de los puertos a la disponibilidad de un nuevo material estructural -el hierro- y a la aparición de nuevos medios de carga y descarga movidos por vapor.







Barco de vapor del siglo XVIII. Estaba dedicado a aguas poco profundas. Los primeros barcos de este tipo eran impulsados por la rueda de paleta.










Barco CLIPER (plano e imagen)
Tuvo su esplendor entre los años de 1840 a 1880.
Barco dedicado a actividades mercantiles. De China a Londres transportaba té. Y de Australia transportaba lana. La embarcación más veloz de su época.



Además, lo anterior se ve acompañado de la llegada del ferrocarril a las ciudades portuarias que, con su alto grado de complementariedad, con el transporte marítimo crea la necesidad de disponer rápidamente de muelles de calados mayores.

Esta nueva tipología se proyecta tanto en puertos comerciales como en industriales; el empleo del hierro trae consigo la aparición de nuevos elementos estructurales, procedimientos de construcción y sistemas de carga y descarga -incluyendo la maquinaria para el servicio de la mercancía general y de la generada por explotaciones mineras-. Su construcción corre en unas ocasiones, a cargo del Estado, en otras, bastantes abundantes, de compañías mineras.



Fuentes:


Acinas, Juan R. e Iglesias, Gregario (1996). “Muelles de hierro del siglo XIX. El muelle-embarcadero de hierro del puerto de la Coruña”, en Actas del Primer Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Madrid, 19-21 septiembre 1996, eds. A. de las Casas, S. Huerta, E. Rabasa, Madrid: I. Juan de Herrera, CEHOPU.


Visita al Museo Histórico Naval de la Ciudad de México, realizada el 6 de diciembre de 2008.
Elaboró:
Carlos Arturo Herrera Galván

lunes, 8 de diciembre de 2008

EXPLORADOR

La aventura comienza en el periodo conocido como el "siglo de las Luces". Aventuras gloriosas. Que constituyen la exploración de los océanos, emprende la de los continentes y recoge para Europa, en mapas, dibujos, herbarios y colecciones.

Una visión curiosa comienza en la utilidad del saber en una época que pretende aunar comercio, ciencia y progreso.

Las grandes expediciones geográficas de la Ilustración expresan el instante frágil en que Europa puede creer llegar a su sueño humanista.

Un engaño que en cualquier caso es la historia de los viajeros que marchaban en vanguardia a explorar mares y continentes.

El explorador es el que va o se envía a descubrir un país para conocer su extensión, situación, etc.

La anterior definición señala, en 1718, la aceptación de la palabra explorador, diferente de otras acciones que a pesar de recorrer el mundo no pretenden descubrirlo sino conquistarlo (al respecto veánse los conceptos de pirata y piloto desarrollados por Francisco Octavio Valadez Tapia y Lucía Méndez Pérez, respectivamente, dentro de este mismo blog).

En el Dictionnaire de l'Académie francaise, término ignorado -el de explorador- todavía en la edición de 1694, así como en el Diccionario Furetiere, de 1690.

Es de esperar que sea el signo de un uso nuevo en la lengua, pero la palabra parece abrirse camino con dificultad en el fránces escrito, que, curiosamente sigue con retraso a los diccionarios.

Podemos añadir que la palabra explorador parece anunciar funciones más nobles y distinguidas que la del espía. Conviene a la persona que se envía a las cortes extranjeras para descubrir sus sentimientos, su manera de pensar los secretos del ministerio, etc. Tal ministro ha utilizado exploradores hábiles en tal corte.

Pensamos que también podría aplicarse a quien se envía a descubrir un país para conocer su situación, su extensión, entre otros elementos.

La palabra explorador nos invita a interrogarnos sobre las implicaciones del nexo entre reconocimiento militar y exploración geográfica.

En resumen, a través de un análisis semántico un primer retrato del explorador en la Ilustración.


Fuente:

Noëlle Bourguet, Marie. "El explorador". Documento proporcionado por el profesor Octavio Campuzano para la materia Cultura Científica y Humanística II, impartida durante el semestre 2008 - II, en en plantel San Lorenzo Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.


Elaboró:

Carlos Arturo Herrera Galván

La época de los descubrimientos, conquistas y expansión europea

En los tres siglos que van desde el descubrimiento de América en 1492 al Congreso de Viena (fin de las guerras napoleónicas) el mundo se hizo más pequeño, navegantes conquistadores, exploradores todos europeos, así como sus cartógrafos que realizaron su labor en los océanos y las costas del mundo.

Así comenzaron a surgir las primeras potencias marítimas de España, Portugal, Holanda, Francia e Inglaterra, que incluso con las primitivas embarcaciones de esa época les permitieron adueñarse de vastos territorios en toda América, incluidas las islas del Caribe, además de buena parte de Asia y África, constituyendo las vastas colonias europeas. Todos estos eventos los estudió el Oficial de la Armada de los Estados Unidos Alfred T. Mahan (1840 – 1914) y los materializó en 1889 en su obra La influencia del poder marítimo en la historia (1660-1783).

Muchas de esas potencias europeas se convirtieron en imperios, aumentando su riqueza y comercio gracias a la libertad que trataban de mantener y conservar en los mares del mundo ya conocidos.

Mención aparte merece el inhumano tráfico y comercio de esclavos en los siglos XVII y XVIII (notense las negritas), en las naves de esa época, aglutinados embarcaban encadenados hasta 600 hombres privados de su libertad, de los cuales muchos morían antes de llegar a su destino. Este comercio lo dominaron los ingleses y en menor escala los portugueses. Sin las flotas que disponían estos nacientes imperios hubiera sido imposible realizar esta expansión de poder, riqueza y explotación.


En el siglo XIX las potencias europeas y los EE.UU usaron sus marinas para extender sus imperios e influencia. Con la Revolución Industrial apareció el vapor y así las flotas se modernizaron en propulsión, tamaño y el empleo del acero en los cascos, la época de la vela y la madera desaparecía. Los grandes e importantes Astilleros aparecieron en Inglaterra, Francia, Alemania y EE.UU, principalmente. También emergía Japón.


Fuente:


Guzmán Lanfranco, Edmundo (2007). “Preponderancia del poder marítimo”, en Revista de Marina, Núm. 3, Armada de Chile, Valparaíso, págs. 46 - 47.


Elaboró:


Carlos Arturo Herrera Galván

DE LA ORGANIZACIÓN QUE HASTA EL MOMENTO HA SEGUIDO EL BLOG TITULADO “NAVEGACIÓN DE LOS SIGLOS XVIII Y XIX”

Como una forma de explicar lo que hasta el momento se ha presentado en este blog, titulado “Navegación de los siglos XVIII y XIX”, redactamos las siguientes líneas sobre la temática que sigue este sitio.

Tal como versa parte de la oración que el (la) lector(a) encontrará al aventurarse en este blog: “El viernes 31 de octubre de 2008 este blog ha tenido su surgimiento. Esperamos que la información contenida en el mismo sea del interés de quienes nos visiten”.
Así pues, partiendo de la fecha antes señalada es que nuestro equipo (el cual se compone de las siguientes personas: Denise Salazar García, denise.salazar.garcia.uacm@gmail.com; Lucía Méndez Pérez, lucmenper@gmail.com; María Isabel Sánchez González, isabeluacm@gmail.com; Carlos Arturo Herrera Galván, charturo1705@gmail.com; Juan Manuel Valdez Escobar, juan.manuel.valdez.escobar@gmail.com y Francisco Octavio Valadez Tapia, maestroactor@gmail.com) ha tenido a bien empezar a recabar información sobre la temática del blog, es decir sobre la navegación de los siglos XVIII y XIX.
Ahora bien, al momento de comenzar a subir información al blog, y como muestra de nuestra inexperiencia (sobre todo de parte del administrador), parte de las primeras informaciones realizadas por la estudiante María Isabel Sánchez González, que a saber se titulan “INSTRUMENTOS ÚTILES PARA LA NAVEGACIÓN: LA BRÚJULA, BALANCINES Y LA AMPOLLETA O RELOJ DE ARENA” e “INSTRUMENTOS ÚTILES PARA LA NAVEGACIÓN: LA BALLESTILLA, EL ASTROLABIO Y EL CUADRANTE”; así como los trabajos del estudiante Juan Manuel Valdez Escobar, que a saber se titulan “ALGO SOBRE LOS GRANDES DESCUBRIMIENTOS GEOGRÁFICOS” y “EL ARTE DE NAVEGAR”; fueron colocados en el sitio mediante la dirección electrónica del estudiante Francisco Octavio Valadez Tapia, quien funge como administrador del sitio (aquí es el momento de adjudicarles la autoría de dichos trabajos a nuestr@s colegas del equipo).
Afortunadamente, después de ir a consultar al profesor Octavio Campuzano, él nos indicó la manera correcta de subir la información y marcar de manera personal nuestras entradas. Esto se puede apreciar a partir de la prueba realizada por la estudiante Lucía Méndez Pérez el martes 25 de noviembre de 2008, a las 18:17 hrs.
Sin lugar a dudas, lo anterior significó una valiosa experiencia para l@s integrantes del equipo, al poder conocer sobre la forma adecuada de manejar nuestro blog.
Ahora bien, después de la anterior acotación, es momento de señalar a grandes rasgos cuál es la lógica que pretende seguir nuestro blog, a reserva de lo que cada integrante muestre de manera personal en su plan y preguntas de investigación, no obstante cabe señalar que cada uno de los temas se interrelacionan con la temática central.
Así bien, la estudiante Isabel Sánchez González ha sido “comisionada por el equipo” para mostrarle a los(as) lectores(as) los principales instrumentos de navegación que permitieron a los marinos saber en que lugar se encontraban dentro de la mar.
Seguidamente, la estudiante Lucía Méndez Pérez decidió encargarse de señalar la importancia que algunos documentos, como los diarios de navegación y los cuadernos de bitácora, tuvieron para la navegación del siglo XIX; además de comentar algo acerca de la marina catalana (que en cierta forma es española) de aquel tiempo.
Posteriormente, el estudiante Carlos Arturo Herrera Galván es quien a lo largo de este blog nos irá bosquejando la importancia que el “poder marino” tuvo durante los siglos XVIII y XIX, además de reflexionar sobre aspectos tan relevantes como lo qué es ser un explorador (o tal vez un navegante).

A continuación, la estudiante Denise Salazar García y Juan Manuel Valdez Escobar serán los encargados de entusiasmar a l@s seguidor@s de este blog a partir de narrar las proezas de algunos navegantes que la historia ha ido olvidando poco a poco, tal como es el caso del explorador Bodega y Quadra. Esperemos que sorpresas nos presentaran nuestros consocios.

Finalmente, el estudiante Francisco Octavio Valadez Tapia ha decidido mostrar a quienes tengan la amabilidad de aventurarse en este blog algunos datos sobre la piratería del siglo XVIII y XIX (si es que existieran) y de forma particular hablar acerca de la vida de uno de los piratas que aparte de ejercer como tal, también fue un estupendo explorador y científico: William Dampier.
Para concluir, un último comentario de aclaración, si en un momento dado la información no pareciera fluir tan nítidamente como debiera no es por falta de organización y voluntad del equipo, sino todo lo contrario, puesto que estamos tratando de cuidar cada detalle de la información que presentamos a los seguidores de este sitio. Es así que cada entrada trata de tener un título propio, etiquetas para ser identificado de una mejor manera y la fuente en la cual nos apoyamos para mostrar lo que aparece en el blog.
Sin nada más que decir por el momento, saludamos a los que llegasen a leer este breve escrito.
Atte.
Los y las integrantes del equipo de “Navegación de los siglos XVIII y XIX”

domingo, 7 de diciembre de 2008

¿Por qué el ser humano decidió navegar y desarrollar los instrumentos para la navegación?

Reflexión en torno a la Navegación del siglo XVIII y XIX




Una vez que el ser humano comprobó que el buque era el invento idóneo para transportarse por la mar, e incluso útil para el combate, surgió el primer problema al desear ir más “allá”.


Mientras había navegado viendo tierra se sentía seguro, pero cuando intentó alejarse de la costa, ¿cómo podría saber sobre su posición sin perderse?...

Fue entonces cuando nació la inquietud de conocer la situación de su embarcación dentro del inmenso océano.


El proceso fue largo y complicado.


Poco a poco la humanidad concibió que podría haber una relación entre ella, el barco y los astros, teniendo que llegar a conclusiones científicas para la práctica de la navegación.



Fuente:
Visita al Museo Histórico Naval de la Ciudad de México, realizada el 6 de diciembre de 2008. El museo se localiza en el cuarto piso del Palacio Postal (en la esquina que forman la calle de Tacuba y la Av. Eje Central, en el Centro Histórico de la Ciudad de México).

Elaboró: Carlos Arturo Herrera Galván.